martes, 3 de agosto de 2010

Mujeres, sexo fuerte en las Farc

Las mujeres suelen ingresar a las Farc ligadas por el amor, pero muchas de ellas llegan a desempeñar cargos de decisión en esa organización. No son todas, pero fuentes de la Policía reconocen que “el papel de las mujeres en las Farc ha sido determinante para el cumplimiento de las proyecciones de orden organizativo, seudo político y terrorista de los máximos cabecillas”.

Por: El País

Casos como los de alias Sonia, Nubia Calderón Trujillo, alias Esperanza, alias Nury y hasta alias Karina dan cuenta de que la mujer ha escalado posiciones en la guerrilla, al pasar de formar anillos de base, a cargos de mando como cabeza de frentes y comandantes de la seguridad de miembros del Secretariado de las Farc.

Evidencias recientes del poder femenino en las Farc son Magally Grannobles, alias Mayerly, cabecilla de la columna Héroes de Marquetalia, abatida en un bombardeo el 10 de julio en Planadas, Tolima. “Era una mujer de mando, sanguinaria, temida y respetada dentro de la subversión”. Incluso la apodaban ‘La inmortal’, porque en cinco ocasiones la habían dado por muerta.

Otro caso es el de alias Araceli, cabecilla del Frente 66 'Joselo Lozada', miembro del tercer anillo de seguridad de alias Alfonso Cano y de los 20 guerrilleros de las Farc más buscados. Fue capturada por el Ejército el pasado 18 de julio en Páez, Cauca.

Una fuente de inteligencia de la Policía atribuye esta tendencia al “nivel de confianza y las relaciones sentimentales que se establecen entre las mujeres y los jefes guerrilleros, dándole mayor relevancia al género femenino en las Farc”. Se calcula un promedio de 30 mujeres por frente.

“Cada cabecilla del secretariado mantiene una mujer con la que, en la mayoría de los casos, sostiene una relación afectiva y se convierte en su persona de más confianza. Ellas son las que administran sus comunicaciones y se encargan de sus anillos de seguridad”, sostiene la fuente.

Por ejemplo, el principal anillo de seguridad de alias Iván Márquez está conformado por mujeres: Adriana Hernández Ramírez, alias Lucía Sáenz está a la cabeza. Lucía, radiofonista, cercana a los jefes del Estado Mayor del bloque Caribe, es cabecilla de la compañía Efraín Guzmán (‘Martín Caballero’) y participó en el video ‘La Insurgencia del Siglo XXI’.

Otra fuente de la Policía Nacional afirma que “la mujer más importante en las Farc es alias Victoria o alias La Costeña. Hija de campesinos de Tolima, entró a las Farc desde niña hace 28 años –tiene unos 50– y es muy cercana a Alfonso Cano”.

Su nombre de pila sería Victoria Palmera Sandino, coordinadora de cuadrillas del Frente 21 y el terror en un amplio sector del Tolima: amenaza a los que impiden que sus hijos sean reclutados. Es ideóloga para el adoctrinamiento de los menores.

Las de menor rango ingresan, en su inmensa mayoría, “para huir del maltrato de que son víctimas, por parte de su madre, o de su padrastro o de su padre”, dice la escritora Patricia Lara, autora del libro Las Mujeres en la Guerra.

Lara considera que los casos de Mayerly o Aracely son excepcionales y que las Farc son una organización con un “enorme machismo” en la que el rol que la mayoría de ellas desempeña sigue siendo el tradicional: buscar la leña o cocinar. “Las mujeres en la guerrilla ocupan posiciones menores, la mayoría se encarga de la cocina o labores así”, dice.

Pero los hechos parecen demostrar que el papel de las mujeres guerrilleras ha ido cambiando y se ha ampliado a actos seudopolíticos, ideólogos, relaciones internacionales (Nubia Calderón Trujillo, alias ‘Esperanza’), comunicaciones (radistas), manejo de información sensible, observación y ejecución de actos terroristas.

Alias Karina y ‘Olga Lucía Marín’ llegaron como compañeras sentimentales de jefes de frente o bloque. Igual ocurrió con alias Nury, del Frente Manuel Cepeda Vargas, quien ingresó a las Farc en 1998 con su novio alias Narices. Era radiofonista, tuvo contacto con los jefes de las Farc, hizo un curso de mando y obtuvo figuración, según fuentes de la Policía.

Mano derecha de ‘JJ’, jefe del Frente, cuando ‘Narices’ la dejó en 2007 por Enit Paternina, alias La Rola (capturada), ‘J.J.’ la relegó a comandante de escuadra. Pero como jefe de comunicaciones y coordinadora de milicias urbanas, jugó un papel decisivo en atentados como el apagón en Cali (2005) y el secuestro de los diputados del Valle. Se cree que es caucana, ronda los 35 años, sin hijos, que sobrevivió al bombardeo en el que el Ejército dio de baja este año a alias ‘Narices’. Por ello fue incluida entre los delincuentes más buscados.

‘Alfonso Cano’ parece sentirse más seguro rodeado de mujeres. Pero para el Bloque Oriental, de alias Mono Jojoy, no parecen ser tan importantes, cumplen una función secundaria. “La participación de la mujer en algunos frentes de las Farc es muy discreta”, dice la fuente policial.

Lea el artículo completo en: elpais.com.co

Perú: Dolor de la ausencia

Los hijos que perdieron a sus madres por haber sido encarceladas en la época del conflicto interno sufrieron grandes traumas y presentaron conductas disociales, afirma la licenciada Carmen Wurst, directora de Desarrollo Institucional del Centro de Atención Psicosocial (CAPS).

Por: Gustavo Alvarado/ Diario La Primera


La violencia política nos dejó niños tristes y con un sentimiento de abandono, de resentimiento por todo lo que le ha pasado. El más alto porcentaje de anomalías que hemos encontrado son alteraciones en el estado de ánimo o sea todo lo que tenga que ver con el afecto, vale decir: tristeza, llanto depresión, sentimiento de vacío, de abandono. Todo ello vinculado a cuestiones afectivas”, puntualizó.

Según los resultados del estudio, los hijos que presenciaron la detención de sus madres, presentan un impacto negativo más fuerte en su salud mental que aquellos niños que tuvieron que sufrir otras circunstancias dolorosas al haber estado involucrados en hechos que la mayoría de veces se ejecutó con una gran carga de violencia. “Las detenciones durante el conflicto armado ha sido con mucha violencia, rompían las puertas, volteaban todo, gritaban insultos, aventaban al suelo a las personas, dejaban a los niños solos. Aquellos chicos que estuvieron presentes en la detención son los que más alteraciones en su salud mental tienen”, subrayó.

Aparte de esta grave afectación psicológica, los niños en cuestión también presentaron otras conductas disociales como abandono de estudios y embarazos prematuros. “Hubo chicos que abandonaron los estudios, otros con problemas de atención y concentración que repitieron el año. Incluso algunas niñas salieron embarazadas a los 14 y 15 años y abandonaron los estudios. A otras, las madres sustitutas las mandaron a trabajar a casas como empleadas domésticas y tampoco continuaron con sus estudios”, indicó Wurtz al explicar las consecuencias que hoy viven quienes ya son adultos.

La investigación, que se basó en entrevistas a 50 madres acusadas de terrorismo y encarceladas en la época del conflicto armado y a sus hijos, mostró además problemas emocionales, problemas de escolaridad, consumo de Drogas y alcohol e intentos suicidas, en ese orden de relevancia.

Wurtz alertó sobre posibles conductas delictivas en los hijos de las madres encarceladas si no reciben una especial atención. “Entre los datos alarmantes que hemos visto, por ejemplo, están las conductas disociales y la posibilidad de que estos chicos puedan más adelante tener conductas delictivas. Hay un perfil, una tendencia que obviamente nos alerta, nos dice que hay que tomar atención. Ha salido en nuestra encuesta y lo que hemos encontrado es la presencia de conductas disociales, conductas que pueden más adelante convertirse en situaciones de violencia, por ejemplo”, precisó.

Entre las recomendaciones que revela el informe destacan el especial cuidado con la relación entre madre e hijo a pesar de la separación. “Necesitan tener un cuidado especial en la salud emocional, poder llevarlo a visitar a la mamá, mantener un buen contacto a través de cartas, teléfono o regalitos, etc”.

También se puntualizó en la labor del Estado y especialmente del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe). “Sabemos que en el Inpe el personal es muy reducido, que tienen muchos problemas y sabemos que este tema de los hijos está en el ultimo lugar. Hay un reconocimiento de parte de la Defensoría del Pueblo de que el tema de los temas carcelarios prácticamente no ha sido atendido y éste es el tema de los niños.”, resaltó.

La vinculación invisible: niños, niñas y jóvenes en el conflicto armado

Según la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado, en Colombia la situación persiste y tiende a agravarse.

¿Cuáles son las formas de vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado y cuál es el estado de la situación actualmente en Colombia?

Escuche el análisis de Juan Diego Méndez, Asesor de la Secretaría Técnica de la Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento y el de Hilda Molano, abogada y coordinadora del Observatorio de niñez y conflicto armado.

Descargue: Programa radial Rompecabezas sobre la situación de reclutamiento de niños, niñas y jóvenes en Colombia

lunes, 2 de agosto de 2010

Comité de Derechos Humanos expresa preocupación por actos cívicos militares con niños

El Comité de Derechos Humanos examinó el quinto informe periódico de Colombia y en la sesión celebrada el 28 de julio de 2010 aprobó 28 observaciones finales en las que destacan su preocupación sobre la situación de las niñas y de los niños en el marco del conflicto armado.


A continuación algunas de las observaciones relacionadas con los efectos de conflicto armado en la vida de las niñas:


Observación 24

El Comité observa con preocupación el reclutamiento de niños por parte de grupos armados ilegales y en particular por parte de las FARC-EP y el ELN. Al Comité también le preocupa que la fuerza pública siga usando niños en actos cívicos militares, como el programa "soldado por un día", y que se realice interrogatorios de niños con el propósito de recoger inteligencia (Artículos 2, 7, 8 y 24).


Observación 18

El Comité expresa su preocupación ante información que indica cifras alarmantes de violencia sexual contra mujeres y niñas. Al Comité le preocupa la cantidad de estas violaciones cuya responsabilidad es atribuida a miembros de las FARC-EP y de los grupos armados ilegales surgidos del proceso de desmovilización de organizaciones paramilitares. Además, el Comité expresa su grave preocupación acerca de casos en los cuales los presuntos responsables son miembros de la fuerza pública y que en la mayoría de estos casos las víctimas han sido niñas. El Comité lamenta que no se han tomado todas las medidas necesarias para avanzar en las investigaciones de los 183 casos de violaciones sexuales remitidos por la Corte Constitucional a la Fiscalía General de la Nación. Asimismo, le preocupa la invisibilidad de los crímenes de violencia sexual en los mecanismos establecidos por la Ley No. 975 de 2005 (Artículos 3, 7, 24 y 26).

Observación 12

El Comité expresa su profunda preocupación por la persistencia de graves violaciones de derechos humanos, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzosas, tortura, violaciones sexuales y reclutamiento de niños en el conflicto armado. El Comité destaca la gravedad de la ausencia de estadísticas y información concisa sobre el número de casos de tortura y las investigaciones pertinentes. El Comité observa la particular vulnerabilidad de ciertos grupos como las mujeres, los niños, las minorías étnicas, los desplazados, la población carcelaria y las personas LGBT. Al Comité le preocupa la falta de investigaciones penales y la lentitud en los avances de investigaciones existentes, ya que muchas de estas se quedan en etapas previas de investigación, contribuyendo así a la continuada impunidad para graves violaciones de los derechos humanos (Artículos 2, 3, 6, 7, 24 y 26).

Lea el documento completo: Observaciones finales del Comité de Derechos Humanos

Homenaje a mujeres desaparecidas en el conflicto armado

El 8 de julio de 2010 se llevó a cabo en la sede de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en Bogotá, la ceremonia solemne de entrega de los restos mortales de las hermanas Yenny Patricia, Mónica Liliana, Nelsy Milena y María Nelly Galárraga Meneses a sus familiares por la Fiscalía General de la Nación.

Por: Prensa HCHR

Las hermanas Galárraga fueron víctimas de desaparición forzada, tortura y violencia sexual en 2001 en La Dorada, Putumayo, por miembros de las AUC.

El acto también buscaba la dignificación de las personas desaparecidas con un homenaje a todas las mujeres desaparecidas en el conflicto armado. 

La Oficina expresa sus sentimientos de solidaridad a la familia Galárraga Meneses, les acompaña en este cierre doloroso del duelo y reitera la necesidad de realizar sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación.

La Fundación Nydia Érika Bautista para los Derechos Humanos, la Asociación para la Promoción Alternativa-MINGA, EQUITAS, la Corporación AVRE y Terre des Hommes/Italia han acompañado y apoyado a la familia Galárraga Meneses en este largo camino de la búsqueda de sus seres queridos durante casi 10 años.